A principios del mes de diciembre se instaló el Buzón Real frente al Ayuntamiento de Cartagena, donde los niños podían enviar sus cartas a los Reyes Magos.

Sin embargo, el gobierno municipal y los partidos que lo sustentan -quienes nos dicen en pleno municipal que «ellos son los verdaderos preocupados por la educación de los niños»- se olvidaron de que los niños en silla de ruedas no podrían subir las escaleras y meter sus cartas en el buzón.

Tan solo tres días después de nuestra queja se instaló una rampa que permitiría a TODOS los niños y mayores depositar sus ilusiones en este buzón.